Atracando con patas de pollo
El pasado viernes, un jóven de 21 años entró en una tienda, vestía una chaqueta y con las manos introducidas en los bolsos, en una de ellas se dejaba ver un bulto que aparentemente era un arma de fuego, al menos así lo interpretó la dependienta, cuando con tono serio y firme le dijo a la mujer “Dame todo el dinero de la caja”. La mujer con cara descompuesta se apresuró a coger el dinero de la caja. Seguidamente el muchacho, al ver la cara de la empleada, dijo “¡Que no mujer, que era una broma!” y extrajo del bolso de su chaqueta dos patas de pollo que acaba de comprar en un supermercado. El chico echó un par de carcajadas y abandonó la tienda.
Poco después la policía lo detuvo unas calles más abajo, ya que la empleada avisó al jefe y éste llamó a la policía.
El juzgado condenó al muchacho, que no negó los hechos, por una falta de vejaciones y le obligó a pagar una multa de cinco euros durante diez días.
“Aparentemente no tenía ningún trastorno, pero ¿a quién se le ocurre ir a una tienda a robar con dos patas de pollo?”
Testigo del juicio
Escrito por Sankara |
13 de Noviembre de 2007 |
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Justicia y Sociedad.



