A continuación os mostramos una de las mejores proyecciones en 3D sobre un edificio. Consigue un efecto muy realista, si no me creéis, comprobadlo vosotros mismos:
El pasado 24 de febrero, Raphael cantaba felizmente sus clásicos temas en Viña del Mar cuando de repente, se le cayó un diente, a continuación el vídeo que lo ilustra.
Parece increíble pero es real. Ru Antig, un hombre de 56 años es capaz de controlar sus lágrimas para firmar sobre un sábana.
Comenzó a entrenar esta habilidad cuando tenía diez años, momento en el que descubrió que era capaz de lanzar sus lágrimas a más de tres metros de distancia.
Ru Antig
En la imagen anterior podéis verlo realizando una firma en una sábana roja. Actualmente se ha convertido en todo un espectáculo verlo hacer uso de esta extraña habilidad.
Como es sábado, para empezar bien el fin de semana, os traemos un video para que disfrutéis con las imitaciones de este hombre, realmente impresionante, capaz de imitar la música y la voz con una perfección asombrosa.
Una nuevo muñeco ha llegado al parque de atracciones de Milán para desencadenar la polémica. Por un euro, aquellos que lo deseen pueden ver durante un minuto como este muñeco de latex grita mientras sufre las fuertes convulsiones provocadas por la descarga eléctrica de su silla.
Un niño británico llamado Joe Allison, de 9 años, se pegó 16 cucharas a la cara y batió el récord mundial, aunque pretende superar este récord con el tiempo.
En la siguiente fotografía podéis ver al jóven tras las cucharas.
“No tengo realmente un secreto. Las cucharas simplemente se me pegan, pero no sé cómo”
Joe Allison
Su próximo objetivo es colocarse 17 cucharas:
“Sé que podré ponerme 17 un día de estos, pero tengo que esperar a que me crezca un poco la frente”
Joe Allison
Martin Raggo, conocido como El Carucha, es un mimo y actor de origen uruguayo que, el pasado sábado, ha conseguido romper el récord Guinnes al permanecer inmóvil como una estatua durante 20 horas y 44 minutos.
Colocado dentro de una caja de madera vertical, parecida a un pedestal, en una pista de patinaje del parque recreativo Omar Torrijos en el centro de la capital y vestido de traje color plateado, permaneció inmóvil, protegido por agentes privados de seguridad y policías, bajo la supervisión de un notario público panameño, donde logró batir el récord. Multitud de gente se acercaba a fotografiarle o a intentar sacarle algún gesto inusual.
Hace cinco años, El Carucha ya había conseguido algo parecido, permaneciendo inmóvil durante 18 horas en otro festival.